viernes, 6 de octubre de 2017

Gartxu/Sobrio.

Gerlara abiatu nintzen momentuan             En el momento que marché a la guerra
bi egun neramatzan barean.                         llevaba dos días de ayuno.

Emakumeen usaia,                                       Podía advertir a varios metros
metrotara hauteman.                                   el olor de las mujeres.

Azala                                                             (Mi) piel
gibel prometeiko baten                               adquirió el aspecto
antza bereganatu.                                        de un hígado prometeico.

Zikin bezain duin,                                        Tan sucio como digno,
nekazarien eskuen antzera.                         cuales manos de labrador.

Nire amets kiskalietan,                               En mis sueños abrasados,
dana zolitu, purgatu eta                              todo se agudizaba, purgaba y
desagertzen zen berehala.                          desparecía al instante.

Hiru mamuen bisita jaso,                           Recib(í)r la visita de tres fantasmas,
doinu madarikatu hark                               aquella melodía maldita
adimena,                                                      dominaba constantemente,
etengabe menperatu.                                  mi mente.

Ezin ulertu zelan                                        No podía comprender cómo
Europako txanpon guztiek                        todas las monedas de Europa
balio berdina zuten,                                   tenían el mismo valor,
bertan agertutako                                       pues las efigies
pertsona ospetsuen irudiak,                      en ellas impresas
hain bestekakoak izanda.                           mostraban personas tan dispares.

Orain badakit.                                            Ahora lo se.

Bidai zentzugabea da                                 Es un viaje absurdo
nirea,                                                            el mío,
denona azken buruan.                                el de todos a la postre.

Adorea eta beldurraren,                             Vivir con el valor y el miedo
etengabeko kontraesanean                        sumidos irremediablemente,
nahitaez bizi murgiduta.                            en constante contradicción.

Hutsik, erabat,                                           Vacío, por completo,
sentitzen naz.                                             me siento.
Egia ote da?                                               Acaso es esto verdad?    

Ez.                                                               No.

Euria ari du                                               Llueve
nire barnean eta                                       en mi interior y
zizareak muzindu,                                    los gusanos se incomodan,
potroetan barrena.                                   dentro de mis pelotas.



"Yoyu" Ibarraren argazkia.                                        Fotografía de "Yoyu" Ibarra

lunes, 25 de septiembre de 2017

Rabino.

Estando una vez
en la Noche
alguien me preguntó intrigado:

¿Qué es
para ti,
un buen día?

Respondí sin pensarlo:

Un buen día es,
una comida,
una cagada,
una botella de vino
y un buen poema escrito.

Yo ya había tenido
un buen día antes.

Y ya había
escrito previamente
aquella respuesta.

La broma acaba cuando brota la risa.

Sobre mi cabeza
oteo abstraído
las nubes
que se propulsan
con celeridad.

Pululan
más ágiles
que en otros ocasos.

Es vano,
preguntarse
por su rumbo.

Al igual que con
muchas otras cosas,
ya sean abyectas
o sublimes,
me digo que:

No preciso
aprehender
toda su esencia,
comprender,
todas las condiciones
de su acaecer...

para poder llegar
a fascinarme con
su sola contemplación.

Aquí reside
el comienzo,
la mitad
del enigma,
de toda extrañeza.

Y es que,
todo tiene
más de un
solo significado.

domingo, 24 de septiembre de 2017

La Verdad, es una gran mentira.

Mi abuelo lloraba,
sutil e inocente,
cuando el cansancio
lo maniataba.

Hace unas noches
lo vi en mis sueños,
moría junto a una cuneta,
su corazón decía ¡basta!

En mis brazos
languidecía estupefacto,
su cadena de oro
se trabaga.

Mi padre solloza
afable y tímido
cuando lo oprime
la fatiga.

El Viernes pasado
con caro ímpetu,
lo abracé,
era su aniversario.

Ante mi se arraigaba
un reflejo perturbado,
inquina encontrada,
esa contumacia invicta.




Yo lloro,
como ellos.





miércoles, 20 de septiembre de 2017

...en la grada.

(...) Minutos antes del final del partido, Alicajic no pudo contener por más tiempo la ira y el desasosiego que maniataba las manos cerradas, constreñidas por completo convertidas en puños, que descansaban sobre sus rodillas. Se levantó de su asiento efectuando un gesto rápido, y susurró algo a los oídos de Zovko. Este asintió manifestando su aprobación para después continuar jaleando como lo venía haciendo junto con el resto del grupo durante todo el partido.

Las escaleras parecían quemar bajo sus zapatillas. Alicajic las descendió con confianza y determinación camino del vestuario. Ya había vivido ese momento. Se había preparado a conciencia para ese instante. Proyectándose bien herguido, desafiante, pronunciando las palabras certeras en un orden diseñado que fuera capaz de surtir el efecto deseado. Se trataba de algo más que de convencer. Se trataba de persuadir. Sin duda, aquella era una de esas situaciones que nadie desea que acontezcan, pero para las que uno se prepara previamente a conciencia. Un ejercicio de contrarrestar las pesadillas. Una manera de estar al tanto de cómo achicar el agua si la barca comienza a hundirse. Se trata a la postre, de entrenarse, de prepararse para ser infalible; de saber a la perfección cauterizar la herida recién sufrida.
Para Alicajic, existía un placer amargo en todo aquello que no estaba dispuesto a dejar escapar.

Junto a los accesos al área de vestuarios se topó con el cordón de seguridad. Le bastó una mirada fría aderezada de una mueca con la cabeza para que el vigilante introdujera las manos en sus bolsillos y saliera a fumar un cigarrillo.
Ya estaba dentro. No pudo escuchar el pitido final a través de las blancas paredes alicatadas del vestuario a pesar de que el silencio invadía toda la estancia. Instantes después, bajaron todos los jugadores y se encontraron con que Alicajic ya estaba allí esperándoles. Herguido y rígido como un poste, con los brazos cruzados en actitud provocadora y sobria al mismo tiempo. Ninguno de los jugadores sabía quién era aquel tipo, pero la energía que Alicajic exudaba con su lenguaje físico, les incapacitaba para reunir el arrojo necesario e interpelar por su presencia allí. Cuando el viejo entrenador Šašivarević entró cabizabajo y preocupado junto con otros de los jóvenes jugadores, adoptó un mutismo cobarde e inusitado al reconocer la figura de Alicajic dentro de su vestuario. Su impotencia, falta de personalidad y actitud esteril quedó más que manifiesta a ojos de Alicajic.

Todos los integrantes del equipo fueron tomando asiento o diseminándose junto a sus taquillas extrañados. Tan solo uno de ellos, Pavlak, uno de los pocos jugadores veteranos, se volvió en busca del vigilante de seguridad al percatarse de la existencia injustificada de un extraño. Para cuando comprobó que esté había desaparecido y quiso regresar al vestuario a interrogar sobre el motivo de su intrusión a Alicajic; este le cerró la puerta en las narices y echó el pestillo. Pavlak aguardó fuera del vestuario, entre anonadado y sudado, golpeando la puerta con nerviosismo y dando voces que resultaron inservibles hasta que Alicajic hubo terminado con lo que tenía que decir.

Esperó unos segundos en silencio antes de comenzar a hablar ante la incredulidad de todo el equipo, mientras los golpes de Pavlak sonaban sordos al otro lado de la puerta, a espaldas del impasible Alicajic. Aquello generó una mayor expectación, acrecentó la violenta calma de la situación y consiguió captar la atención de todos los presentes.

No necesitó levantar la voz. Su tono era grave y claramente amenazador:

-Lo que todos los hinchas del equipo hemos presenciado en el estadio esta noche es una puta vergüenza. Hoy será el último día en que nosotros, los hinchas, sintamos lástima de apoyar a un equipo de jugadores sobre el cual vertemos todas nuestras ilusiones y esperanzas. Para nosotros, a diferencia de los trece millonarios engreídos y holgazanes que vimos pasearse por el césped, el dinero no lo es todo. Para nosotros, este equipo lo supone todo. Es la respuesta a todas nuestras preguntas.  El dinero, sin una pasión en el que ser invertido, no significa una puta mierda para nosotros. Ya teníamos al equipo, ya teníamos la pasión, antes de tener dinero. Puede que esto suene ingénuo para vuestros oídos, pero lo es todo para nosotros. Sois una puta deshonra para los hichas. Unos niñatos de mierda que no tenéis ni puta idea de lo que es tener pasión por algo. Y en cambio... Lo sois todo para nosotros. Vosotros sois nuestros jodidos dioses. Pero tened cuidado, no descuideis a aquellos que corean vuestros nombres durante todo el partido y os adoran desde la grada... Pues incluso los dioses dejan de existir cuando nadie cree ya en ellos. Podeis interpretar esto como una amenza o una colaboración mutua. No me importa una puta mierda. Nosotros seguiremos fieles a nuestra pasión... en la grada.- (...)"



Extracto de un capítulo de "Pravila i igru" (Las reglas y el juego), 2016, de Mirza Žeđ.

Argazkia: Deustua, 2017.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Lleno de nada.

Llegará un momento
puede que yo ya esté muerto,
en el que el sueldo
de los operarios de la limpieza
sea tan paupérrimo,
vergonzoso e insultante;
que acaben por no querer borrar
la verdad inmanente
que reside
en las pintadas.

Llegará un momento
puede que yo ya esté muerto,
en el que nadie hable
de dinero,
la simiente en los campos
será plantada y
no se dejará perder baldío su fruto, vital;
entonces,
volveremos a ver
los campos amarillos
la tierra calva y
el oro segado.

Llegará un momento
puede que yo ya esté muerto,
en el que habremos bebido con sus gentes,
sentido,
el regocijo infame del
olor a bengalas extinguidas
conoceremos al fin,
el significado del epitafio de Keats;
la calma
el haber recorrido
todos los caminos.

Llegará un momento
puede que yo ya esté muerto,
en el que vuestra sangre
habrá sido quemada
sobre la nieve
nadie osará de nuevo, jamás;
a tirar bombas
y una vez habiendo explotado
comida.
Las palabras
no volverán a cotizar
por debajo del desvirtuado valor
de una reliquia en Cadouin.

Llegará un momento
puede que yo siga vivo,
en el que sea posible:
olvidar,
huir de uno mismo hacia lo desconocido
sin saber que
la mayoría de las veces,
ambos parajes
son el mismo.

Reirse del miedo
asumir el sabor
de haber mascado por última vez
la derrota.


Verso XVI

"Estar lleno de vacío.
Obrar sin tener que obrar.
Vencer sin tener que luchar.
Convencer sin tener que hablar.
Avanzar sin la necesidad de caminar.

No poseer,
para no perder.
Mantenerse,
lleno de vacío."

Aia

"Cuando vagas en silencio dentro del bosque y la lluvia te sorprende, puedes buscar amparo bajo las amplias copas de los árboles. Pero cuando la lluvia cesa, si no cambias tu posición, pronto confirmarás que con el cielo despejado, las gotas de lluvia restantes solo abundan bajo los árboles.
Esta enseñanza, fábula del bosque aplicable a todas las facetas de la existencia a la postre, nos invita a ser oportunos y a saber abandonar aquello que ya no nos favorece más, en el momento preciso. Hay un momento y un lugar para lo beneficioso de cada situación. Tan solo el virtuoso es capaz de considerar con suficiente destreza, la coincidencia oportuna de ambos."

lunes, 24 de julio de 2017

Des héros et de zéro.

No puedo parar de pensar.
Aún macilento en la sumisión.
Aún taciturno en la brega.
Aún avanzando en la desdicha.
Aún agraciado en mi padecimiento.

En la lóbrega bodega
de aquel buscaminas,
con los pies húmedos
rodeado de caras ignotas
e idiomas que me eran extraños,
entre incertidumbre nocturna,
y hedor a disolvente;
patatas grasientas,
pescado frito en mantequilla
y botellines de cerveza...

leí engrudada en la pared
una sentencia de Heinlein:

"La especialización es para los insectos".

Suspiro.
Cierro el libro,
me sacudo la caspa
y bajo del tren.

Regreso al Infierno.


(Fotografía: Laguna de Cameros. Julio 2017.)

martes, 4 de julio de 2017

Escalones.

Anochece tarde
como en verano.
Yo velo por mi altar,
mi profuso "rincón rojo"
con el acostumbrado
celo contractual.

Siempre habrá algo
que se me escapa.

Detalles. Motas de polvo. Persianas viejas.

Colillas olvidadas,
caras ya difuminadas y
perfumes interfectos.
Tristes soslayos cómplices,
granos en las pantorrillas y
helados de nata caducados.

Anónimas desgracias mitigadas
y un sinfín de ignorancia
que nos empuja a asirnos siempre
a la vida.

Alimento la máquina
fuerzo mi mente,
le dedico demasiado tiempo,
al deseo.

Se mueven así sus engranajes
mecánicos,
herrumbrosos en ocasiones o
rápidos y bien engrasados tal vez.

Bien sabes que de tu mente también depende.

Que yo vuelva de nuevo
a poblar
tus sueños.

Poder cortar el trigo verde
al atardecer.
Entregándote con ello mi espalda.

Llorando al sol,
carente de razón y
que sea larga mi sombra,
tanto como decías
que surgía mi sudor.

Todo ello es:

Antesala de la unicidad
de lo que ha de ocurrir.
Lo mismo que ya ha ocurrido.
Infinitas veces.
Y volverá a suceder,
infinitas más.

Relativsätz II

Cuando bebo
y me refugio
en la mirada del Otro,
soy una bestia
salvaje y cobarde,
desenfrenada en el seso
meditabunda y exigente.
Un galardón Oscar
a la escenificación
irrepetible y fugaz
de la locura mitigada
por la exigencia de un mythos.

Culpable al amanecer
en la nitidez impía
de la memoria austera,
el desacato de lo profano
me desbarata la compostura:
el exceso de equilibrio no satisface
la angustia inherente del volatinero.

Estando cerca ya
de casi el billón de segundos,
creo haber comprendido
algunas pequeñas, insignificantes, verdades.
Como  la importancia de la escala
con las que medimos las cosas.

martes, 6 de junio de 2017

Se-duce-re

Te he visto en mi sueño,
descenciendo de nuevo la loma
hacia mi posición,
como antaño lo hacía la niebla
y sobre la que ahora descansa
adlátere el sol.

Te he visto en mi sueño,
con tu calma imperturbada
la cara ensombrecida y oculta
las manos frías de justicia,
blandiendo amenazante tu "cognita"
hacha ensangrentada.

A mi espalda
ya tan solo te aguardaba,
la ciudad de los que ríen,
con acríticas muecas.

Solo entonces asimilé tu ocupación.

También he visto al niño en mi sueño,
arrancar una flor con desgana
azaroso y reo era su gesto
tan solo por abúlica distracción.

He visto al maestro en mi sueño,
cerrar sus ojos para resoplar
sentar con afecto al niño
frente a un brote de mostaza,
obligarlo a esperar emerger su flor.

Frente a si
tan solo le aguardaba,
el camino de todo lo que transita,
en el no-ser permanente.

 Solo entonces el niño comprendió.


lunes, 8 de mayo de 2017

Keine Poesie. Dichten.

"Sentado aquí frente a la ventana
Contemplando los rastros
de sol entrecortado,
Una eunuca vida en calma,
Escucho el canto servil de las aves
Espero a la nada.


Las risas opacas y
las copas de los árboles
Se alternan agitadas,
mientras pierdo al fin
el ritmo auspiciante
de una endeble potencia iniciática.

Sin tiempo para las palabras,
sin un blanco ya para la rabia,
con los dientes prestos para masticar
otro crudo atardecer.

Sentado aquí frente a mi ventana
empiezo a reflexionar
en cuantos hombres antes que yo,
postrados tras este mismo zaguán,
comenzaron a enloquecer."

Fotografía: Medina de Pomar, en algún momento de 2014.

martes, 25 de abril de 2017

All day breakfast.

"Dedos corazones
de resinoso color crema.

Enfermos.

Todos estamos enfermos.
Y la cura,
en el mejor de los casos,
es la propia enfermedad."

Fotografía: Canada Water, London 2015.

La supplique de Georges B.

"Ha decidido el azar.

El primer escollo:
existir.
El último:
resistir."

Fotografía: Sète, Agosto 2016.

Quand je perde le Nord je fasse un "Sud au cul"

"Crear algo.
es una pauta vital,
para poder reflexionar
con vehemencia."



Fotografía: St Michel Chef Chef, Abril 2017.

lunes, 24 de abril de 2017

Haiku: El bancal.

"Perdido entre la colza,
el mundo ya
no huele diferente".

Alzando la vista.

La pobreza material
alarga los periodos,
ensancha las esperas,
dilata el deseo.

Mata lo fútil en lo inmediato.

El pobre en pecunia
o el  exiguo en amistad,
yerra, atiende, espera;
por cien años
la caridad de Caronte.

En este lapso
de interioridad
o malditismo del destino
labra observación y reflexión:
Lenta.
Sinuosa.
Pero nada baldía.

Allí reside tal vez,
su auténtica riqueza.

Combien? Comme bien.

En France
la biere est chere,
des cigarettes sont cheres,
et l'ignorance est aussi chere.
Et toutes se sont consommes vite par pareil.
Mais...
Et ce "mais",
est le truc le plus important.

Fotografía: Bayonne, Marzo 2017.

Laissez tomber.

Pour boire
pouvoir,
pour voir
la pure soir,
on s'attache
l'ame noire.

jueves, 30 de marzo de 2017

Aphorismus über die Arbeit

"Nunca será lo mismo, que <Yo sea Lenin>  y que  <Lenin sea yo>"

"Lloro cuando bostezo, pero no bostezo cuando lloro"

"Si nos explotan, lo más congruente y a la postre razonable, es que acabemos por explotar"

"Debajo de nuestra ropa, todos estamos igual de desnudos"

"Ser autónomo, no significa ser un autómata"


Argazkia: Chez Pascal, Rue d' Espagne, Grand Bayonne (2017).


lunes, 6 de marzo de 2017

Zugzwang

Suspendido
manteniendo el equilibrio
sobre esta roca maldita
los brazos extendidos
me rodea el ilimitado mar
en soledad

siento como el sol
calcina mi desnudez
intuyo como el tiempo
castiga la vejez
recuerdo como el olvido
se apodera del ingenio

siento como siento
ahogarme al respirar

metáfora.

lunes, 20 de febrero de 2017

Esclavos

Esclavos
de otros
de nosostros mismos,
del tiempo
los pasos
los errores y
los aciertos.

Esclavos del dinero
del dinero de otros
del dinero ganado y
de nuestra sedienta codicia.

Esclavos:
de la complicidad esteril y ruín
de la lacra filial, la fama adhesiva;
de nuestras palabras obstinadas
y de nuestros silencios cobardes.

Esclavos
que eligen libremente
ser esclavos,
y amos que nos obligan a elegir
ser esclavos.

Contradicciones
muy beneficiosas
para los que nunca se preguntaron
por la importancia de la lógica.

Tanto
amos
como esclavos.

Itxoitearen garrantzia.

Aste osoan zehar
ke usaia hirian hedatua izan da
baina gaur atsalderarte
ez dut jakin
non zen sue.

Itxoitean baino ez zegoen,
ezerezaren mozorroz jantzita,
nire hausnarketa tematien baitako,
ezkututako sekretu isila.

Jakindakoa edo ez,
arnas gabe edo lasaitasunez soz,
bizirauten gera hiri barneko
lagun guztiok, zerbaiten
esperoan.

Batzuk, konpromezu honen,
behartasunaren, berri daukagu.
Gainontzekoak haien denbora:
ekintzaz, bitarteko diren ahalbidez,
desioz, inpernuz, gehiegikeriaz,
oztopoz, aurrekontuz eta hutsalez;
betetzen dute.

Akatzen dute.

Ezerezaren beldur, denborak sortutako
izuaren morroi, itxoitea ekiditzen
saiatzen dira. Ke usaia eta suaren
arteko erlazioa, eztandatu baino,
ukatzen dute.

Beraz, orain
nire buruari esaten diot,
hiri honetan izoztuta nahiz
estatiko, haren eskuen artean
gaituela preso denborak.

Itxoiten ikasi ditugunok eta
ikasi ohi beharko dituztenak.
Izan ere, jakinda edo ez,
denok zerbaiten esperoan
gaude eta.

*Argazkia, Joaquinen argazki baten argazkia da. Metargazki bat.

Escucha. Hay verdad en sus palabras.

"Una de las ventajas de fallecer a los 50 años, es que los seres momentáneamente trascendentes que alcancen a sobrevivir tu existencia y albergar tu recuerdo, podrán celebrar el centenario de tu nacimiento al mismo tiempo que el cincuentenario de tu muerte". Es, me digo, lo que debió de pensar la brillante, avezada, casi patéticamente marchita y malograda Carson McMullers al percibir su propio final allá por el premonitorio 1967. Es algo a lo que no paro de darle vueltas, a ese vacío opaco y su espera. La obsesión de la nada y el previo tránsito al que asisto, observando casi desde mi propia y recreada distancia. A lo que, casi con frenetismo, acabé por compadecerme al escribir: "Ser consciente de la vulnerabilidad de las cosas, nos compromete con la importancia del momento". De esta manera tan sentenciosa, la semana pasada, junto a Juju; acertamos a resumir cierta intuición de la que acabamos por sentirnos un poco orgullosos. Puede que tan solo satisfechos. Lo cierto es que, reside clara dificultad en el atestiguar para uno mismo el hecho de detentar ese don para seleccionar con acierto y ordenar las palabras que resuman con una certeza suficiente, el pensamiento que nos asiste en cada momento. (Hay algo de críptico sin remedio y contradictorio por coherencia en eso último, pero al parecer el mundo "objetivo" en el que comenzamos a adentrarnos en los últimos meses, no huelga de tales y por momentos aún más absurdas características). Presiento que inicialmente hay una gran necesidad estética tras esto último, un filtro de sensibilidad que ha de ser correspondido, tratado, no olvidado; que reclama lo que es suyo como una ya pasajera pero no olvidada, antigua adicción recurrente. Una necesidad que se apaga por el desuso y puede sufrir el destino de desaparecer, una necesidad ligada a la propia prágmatica de sí misma: una necesidad estética subsumida en el lenguaje, eso sí que parece claro. En cuanto al vacío de la existencia, su oscilación llega a hacerme escribir cosas al filo del fin de semana y su mañanas frescas como "Todos conoceran la muerte y la mayoría la merecen. Pero para mí, el viento norte es todo lo que necesito para volver a sentirme vivo". Supongo que no importa tanto en qué bando se esté, si en el de los lúgubres melodramáticos nihilistas suicidas convencidos o en el de los positivos inducidos fehacientes ingenuos iluminados, si no el hecho de saber en que bando se está en cada momento.

sábado, 21 de enero de 2017

Puedes ver la vida como yo la veo

Vivir ha de ser
como asir con fuerza y firmeza
con ambas manos
un afilado cuchillo
y dejar que la herida surja,
la sangre fluya.

Los ojos solo a veces,
permanecen cerrados.
Párpados plegados.

Sentir,
dolor sincero
pero momentáneo,
iniciático.

Esa es
si no se aplica remedio,
la consciencia absoluta y plena
de un camino sin retorno.

Recorrer y digerir la tragedia
de la cuestión del tiempo.

Vivir los últimos momentos
a través de ríos cálidos de sangre
que se vertiginan tímidos
lentamente por los brazos
hasta formar un sobrio charco en el azulejo.

Brillante u opaco.
Espeso o licuado.
Más objetivo que subjetivo.

No hay duda.

Esa es
la verdadera crudeza sin mentira,
la deconstrucción por costumbre banalizada.

Consumirse.

sábado, 7 de enero de 2017

Geld(o)

He tardado dostrescuatro
horas,
en acabar de afeitarme
y hay cenizas recientes en
la fresca brisa de invierno.
Piel seca.
Piel muerta.
Piel anónima. 

Una comida al día,
una reconfortante cagada al día,
una buena botella de vino tinto cada noche.

Confórmate.

Adáptate. 

No se estila pensar,
más de la cuenta.

Nos ha tocado vivir
DINERO.


Relativ

Tiempo,
es aquella ficción
que decimos entender
y sucede
entre dos hechos que
decimos conocer.

Tiempo es
al mismo tiempo,
principio y final,
finitud y eternidad,
tanto reciente sangre seca en la boca,
como incontestable memoria viva.

Tiempo,
es lo que hace al hombre corruptible,
efímero;
tan volátil como imprescindible.

Tiempo,
a fin de cuentas,
era lo que había acontecido
entre la partida y el regreso
de la capacidad simbólica.